miércoles, 10 de abril de 2013

El único acordeón que habla, el de El Rey de la Cumbia

Fello Escudero, El Rey de la Cumbia, deleita a su fanaticada.
Foto: Cortesía de la página Cumbia Montañera.
La lluvia golpeaba con fuerza, el zinc de la casa de Felicio Peralta, allá en El Jobo de Guararé, en la provincia de Los Santos. Serían las seis de la tarde, cuando ya el sol era obligado a esconderse por las nubes de los singulares ocasos del mes de septiembre, en esa tierra llena de colorido folklore. La radio encendida vibraba y mi mamá, Fana salomaba mientras fregaba los "trastos" para servir la cena. "Son las flores del camino, las que me hacen recordar". Era Fello Escudero el que ejecutaba el acordeón  y Leonidas la dueña de esa gran expresión tradicional: la soloma. La voz en la radio, daba la hora, "seis de la tarde con 15 minutos en Radio Mensabé, el sentir de lo nuestro", decía el locutor, la música seguía sonando con más fuerza como si traspasara las fronteras del universo.
Parecía que Alfredo Escudero, estuviera tocando al lado de la casa. Era tan prístino el sonido de sus acordes, que enmudeció a toda la casa. Es que la cumbia montañera, esa que toca Fello, que para algunos suena aburrida, para los que amamos a nuestra tierra y la esencia de nuestra música, nos hace vibrar el alma. Tendría yo 15 años cuando le presté atención  a su música y fue cuando escuché aquella frase: "Es el único artista que para mí, hace hablar el acordeón, no hay baile, ni hay grandes bocinas, ni luces, solo el buen acople de un conjunto", fueron las palabras de mi mamá.
Hoy lo ratificó; hay buenos artistas en Panamá, hablando de la música típica; unos más famosos que otros, pero quien haga vibrar el acordeón con aquellas estelas de la montaña campesina, solo Alfredo Escudero, el Montañero mayor.
Las flores del camino, es tan solo uno de los cientos de éxitos que ha labrado Fellón, junto a Leonidas y los Montañeros, por más de 40 años. El centinela de la cumbia, quien ha sabido preservar la esencia del campesino a través de su música y de sus letras.
Dile que tienes novio,  Alma vacía, Si no te apuras te quedas, No te puedo olvidar,  Las huellas de mi vida, Manantial del Alma, Soñando con tu amor, Llano verde, Pasión Justiciera, Cidila Domínguez, Habemos hombres buenos, Dejen vivir al viejo, Dile que no lo amas y las grandes leyendas musicales Por qué desprecias mi amor, El Mogollón, Canajagua Azul, La Tierra de mis sueños, Hay que pedir consejo, Pueblo Nuevo, Coralia, La Normalista y Tatuaje en el alma;  es que son tantos los temas, tantas las historias musicales que reflejan el alma montañera de Alfredo Escudero, el hijo grande de San José de Las Tablas.
Su alma gemela, su "amor sagrado", la gran Leonidas Moreno, la saloma más poderosa que ha dado la historia de la música panameña actual. Un complemento perfecto para que viejos y jóvenes y quienes en verdad saben y gustan de la música tradicional y popular de Panamá, abarroten los lugares donde tocan los Montañeros.
Son ya más de 44 años de cumbia pura, de música que alegra el alma y revive el corazón. Un legado tradicional que pocos, solo muy pocos podrán lograr. De seguro, entrará al Salón de la Fama de la música típica de Panamá. Y es que su singular voz, se ajusta a la medida de las notas del acordeón. Un hombre bendecido, casi nadie tiene esa capacidad de hacer llorar a su público, de recordar estampas del pasado y de soñar con un mundo mejor, solo al ejecutar el acordeón y Fello lo hace.
Son incalculables las vivencias que miles de panameños han experimentado en esos tradicionales bailes de Alfredo Escudero. Se formaron familias, amistades y vidas. El rey de la cumbia hace estremecer a las multitudes; quienes se olvidan de los problemas y se abandonan a un estado de alegría, buena música y sobre todo de pura tradición.
Hoy muchos años después, Fellón Escudero sigue, no se detiene; el estandarte de su cumbia montañera recorre todo el país. Llano de Piedra en Macaracas, La Palma de Las Tablas, Ocú, El Festival de la Mejorana en Guararé, la 24 de diciembre. Innumerables lugares en los que Alfredo Escudero ha hecho historia y ha dejado plasmado las huellas inmortales de su legado.
Mama Fana, ya un poco más viejita jejeje, sigue escuchando a Fello, sigue contándonos anécdotas de la leyenda del Rey de la Cumbia. A ella le doy gracias por haberme inculcado el amor por las tradiciones de mi tierra y por las buenas cosas. La música de Alfredo Escudero es una de ellas. Un sentimiento hecho canción. Es  inigualable e inconfundible el sonido de su acordeón, una perfecta melodía que es medicina para el espíritu. Quizás Fello, no sea un hombre perfecto, pero es el único panameño que hace hablar al acordeón.

sábado, 2 de febrero de 2013

Calle Arriba de Las Tablas: una cultura, de belleza, lujo y tradición

Maruquel González Soberana Calle Arriba
Las Tablas 2013. Foto D. Moreno/ C. Arriba

Por los prístinos senderos que conducen al imponente Cerro Canajagua, se erije portentosa la cultura santeña, orgullo de la identidad nacional y cuna del folclore istmeño. Una tierra bendecida por Dios, enarbolada por el trabajo del hombre campesino y la belleza de la mujer interiorana.Tierra del tamborito, la mejorana y la cumbia, de los grandes festivales; tierra de la fiesta de los panameños, los carnavales.

Es allí donde el nombre de la pintoresca ciudad de Las Tablas, resuena con vítores, pues es la esencia de la cultura de esta fiesta. Histórica es su trayectoria y una tuna su gestora.

Hoy la legendaria y magnífica tuna de la Calle Arriba de Las Tablas, celebra con orgullo sus 60 reinas, las Bodas de Diamante en el Palacio de los Tulipanes.Las estampas de un pueblo que ha forjado su fama y su más alto sitial, a través de los años, son el producto del sacrificio, del trabajo y del amor de las dos tunas que conformar el escenario más festivo de la fiesta panameña.

La Calle Bolívar llega a seis décadas de presentar las más exquisitas y exóticas soberanas que dan fe del crisol de razas que evoca Panamá.
Familias tradicionales, grandes personajes y generaciones enteras han resguardado como el más preciado tesoro, el amor y el legado que significa ser Calle Arriba de Las Tablas.Eso es orgullo, eso es pasión sentirse parte de una gran familia, la gente distinguida, las Cucarachas Inmortales, los descendientes de aquellos llamados los 17.

Desde que Mitzi Sandoval, fue coronada en el año de 1950, como la primera reina de la Calle Bolívar, han sucedido muchas cosas, unas mejores que otros, Pero más allá de las diferencias, está el legado que durante cada año las soberanas han dejado y contribuido a enaltecer ese cofre de tradiciones.
Y es que Calle Arriba de Las Tablas, es una cultura: la cultura, de la tradición, del lujo del folclore y de promover la fastuosidad del carnaval tableño, sin perder la esencia y el orgullo de una tuna de caja y tambor, del clásico mortero.
Definitivamente que orgullo es ser Calle Arriba.
Este año la hija del Canajagua se corona como la reina de los diamantes, Maruquel González, representa el triunfo, el sacrificio, la perseverancia, pero sobretodo el amor por la tuna, ese amor que más allá del dinero, nace del alma.
Ese sentimiento que te eriza la piel y que te hace llorar de alegría solo con escuchar el himno de la Bolívar “Sale Calle Arriba que belleza, sale parrandeando con honor”, y que honor es ser Calle Arriba.Cada reina que se paseó, fulgurante y orgullosa por el parque Porras, llevando sobre sus sienes la corona del Palacio de los Tulipanes, nos llenó de orgullo. Hemos sido los gestores del carnaval, el lujo, nuestro relicario de tradiciones y la hegemonía de nuestra tuna, son el sello indeleble que marca el camino a seguir adelante, con el firme propósito de proteger como un feroz centinela, un legado de siglos, que mezcla, creencias, costumbres y amor por nuestra tierra. 
Ser de la gente distinguida es una bendición, una advocación que irradia alegría contagiante; y es claro que el orgullo de ser Calle Arriba se lleva en la sangre y el amor por nuestra tuna es un tatuaje impreso en nuestro corazón.Que viva la Tuna de las Tunas, que viva la esencia de su gente. El orgullo de nuestro pueblo, una cultura de lujo y tradición. Grande la Calle Arriba de Las Tablas, historia de belleza, lujo y folclore.

jueves, 30 de agosto de 2012

Guararé celebra 62° versión del Festival de la Mejorana


El vibrante fulgor de sus melodiosas notas. La desbordante alegría que denotan sus acordes. Ese instrumento que evoca sentimientos encontrados, el símbolo de la autenticidad de nuestros pueblos. La mejorana de seguro será para siempre. Y encuentra en Guararé, el marco perfecto para nunca morir, muestra son los 62 años de celebración de "La Fiesta de la Tradición Nacional".

El Festival Nacional de la Mejorana que fue creado por Manuel Zárate y un grupo de guarareños en el año de 1949, es hoy el evento folclórico más importante de la república, pues reúne a todas las corrientes culturales y tradicionales del país, incluyendo a las comarcas.

La actividad costumbrista se realiza todos los años en el marco de las fiestas patronales de la Virgen de Las Mercedes, que este año celebra el primer centenario de la llegada de la legendaria virgen al distrito de Guararé.

La mejorana, el motivo que escogió Zárate para realizar un festival a la usanza antigua, ha sabido, a través del tiempo, imponerse ante las devastadoras aculturaciones que crecen y se desarrollan en un país de tránsito. Su hegemonía la hace la reina de las armonías en el hábitat folclórico. La presencia del hombre campesino se enaltece con la mejorana, ese instrumento que vivifica la efervescencia de la sangre campesina, de la gente del campo.

De legados ancestrales, descendiente de la famosa guitarra española; la mejorana es un instrumento netamente panameño, pues aunque tiene antecedentes hispánicos, la singularidad como instrumento, canto o baile la hacen única de Panamá.

Gregorio Vargas, uno de los máximos exponentes de la mejoranera, manifestó que antes de crearse el festival guarareño, los ejecutores de este instrumento hacían duelos. "De todas partes de la región de Azuero, se reunían en diferentes festejos para demostrar quién era el mejor ejecutor. Llegaban a Guararé para las fiestas patronales de la Virgen de Las Mercedes y se reunían debajo de los árboles de mango para ofrecer loas a la patrona", destacó el folclorista.

Euclides Barrios, presidente del Patronato del Festival de la Mejorana, destacó que esta celebración tiene connotación internacional, pues representa uno de los baluartes culturales del continente americano.Sostuvo que este año se contará con la participación de unas 90 delegaciones de proyección folclórica, mientras que se esperan la presentación de 20 delegaciones de representaciones autóctonas.

Resaltó que este año el tradicional desfile de carretas se realizará el sábado 22 de septiembre, puesto que el domingo 23 se efectuarán los actos conmemorativos de los 100 años de la llegada de la imagen de la Virgen de Las Mercedes al pueblo de Guararé. "En esta ocasión esperamos más de 45 carretas y sus respectivas delegaciones, quienes participarán en el desfile folclóricos que iniciará a la una de la tarde", dijo Barrios.

En tanto Alexandra Mercedes Vargas Benavides, soberana del festival para este año, manifestó que ya se encuentra preparada para ofrecer lo mejor del folclor a los miles de panameños que llegarán al pueblo de Guararé para festejar la fiesta más grande del folclor.

Los Congos de Colón, los Manitos de Ocú, los Cucuas de Penonomé, el Buyerengue del Darién, son tan solo algunas de las representaciones tradicionales que llegarán a la provincia de Los Santos, para participar del festival guarareño, que este año se extenderá del 21 al 26 de septiembre.