lunes, 12 de marzo de 2012

MORADORES DE QUEMA NO QUIEREN MINERÍA

Los trabajos mineros volvieron a Cerro Quena, ya desde algunas semanas maquinaria trabaja noche y dìa para la explotación aurífera a cielo abierto. Y es que este cerro tiene grandes reservas de oro, cuyo valor alcanza los 640 millones de dólares.
Hace quince años la población se opuso radicalmente a estos trabajos, hoy el mimo malestar ronda la mente de los moradores que viven al rededor de la montaña y que ven peligrar el medio ambiente y la seguridad alimentaria de miles de personas.

Secundino Jaén, Presidente del Frente Santeño contra la Minería, fue el primero en levantar su voz de alarma y poner a todos en alerta, pues para él, la situación está tensa puesto que ya la cima del cerro está bastante debastada. "Está en juego nuestra naturaleza, el agua que es vital para la vida, todo se verá perjudicado si dejamos que estos trabajos mineros continúen", señaló Jaén.

E lider del Frente Santeño Contra La Minería, que fue creado el 18 de abril de 1997, enfatizó la urgente necesidad de activar los radios de fuerza contra la minería en la provincia de Los Santos y en general en todo el país, pues el futuro de la fauna y flora ya lacerada, sería funesto, y sobre ello, las riquezas se ¡irían a otro lado.

Por su parete Carme Peralta, Representante del corregimiento de Quema, señaló que la comunidad no está de acuerdo con los trabajos de minería que se están realizando en el cerro, pues este, representaba un foco natural de importancia tanto para los moradores como para las personas que venían para visitarlo.

Agregó que estos trabajos de minería afectan hasta algunas fincas de la provincia de Veraguas y sostuvo que los trabajos ya destruyeron el Cerro La Pava, en la parte baja de Cerro Quema.

"Muchos turistas llegaban a la región para disfrutar de los hermosos parajes naturales que brinda Cerro Quema, pero ya no podemos acercarnos a la falda del Cerro", comentó Ernestina Navarro, una moradora de la comunidad de Quema. Ella comentó que cuando sus hijos estaban má pequeños, realizaban expediciones a la cima de Cerro Quema para pasar buenos ratos en familia, pero ya se les ha prohibido la entrada.

Hace 15 años el conflicto por los trabajos mineros en Cerro Quema se agudizaron a tal punto que todo un pueblo se levantó para luchar contra la minería. Varias de protestas, donde miles de santeños salieron a las calles para oponerse a estos trabajos, se dan arrestos, personas afectadas por las confrontaciones, el rechazo de diferentes organizaciones y diferentes grupos de la sociedad santeña y azuerense.

Esta lucha que inició en abril de 1997, representó una tormenta para los moradores de los distritos de Tonosí y Macaracas, que veían en peligro su medio ambiente natural.

El profesor Milciades Pinzón, sociólogo y miembro del Frente Santeño contra la Minería ha señalado que "La explotación minera de los cerros Quema y La Pitaloza, el primero en la Provincia de Los Santos y el segundo en la Provincia de Herrera, podría representar en valores actuales una ganancia bruta no menor de 1000 millones de balboas. Si ello es así y de acuerdo con el código minero, Minera Cerro Quema se embolsaría 980 millones y el estado panameño recibiría la bicoca de 20 millones. Para definir semejante desproporción yo no encuentro otra expresión que robo descarado de nuestros recursos minerales".

Pinzón declaró que se están reuniendo con diferentes componentes de la sociedad santeña para iniciar la lucha en contra de los trabajos en Cerro Quema, pues se debe detener este atraco contra la población santeña y una violación al medio ambiente de la región.

Antonio Peralta, otro joven residente de la comunidad de Quema señaló que es lamentable que esto esté sucediendo puesto que, Cerro Quema además de poseer gran cantidad de recursos naturales, es un bastión de la cultura santeña. Agregó que con los inicios de los trabajos sacaron un ojo de agua, el cual hizo paralizar las labores de la minera.

Los moradores manifestaron que empresa no está reforestando y agregó que ya se han dado deslizamientos de tierras, debido a los trabajos. El 95 % de los porbladores que viven cerca de Cerro Quema se dedican a la agricultura y a la ganadería y sostienen que el sianuro y los residuos químicos dañarán el medio ambiente y acabarán con los nacimientos de agua del lugar.

Basilio Pérez, de Minera Cerro Quema, dio garantía que se construirán los muros de contención para la retensión del sedimento, y así este no llegue al río, también agregó que se reforestará todo el cerro con 10 hectáreas de pinos.

Cerro Quema tiene 958 metros de altitud y pertenece a la sierra del Canajagua, Cerro Quema es uno de los puntos màs altos de la provincia de Los Santos.
Un radio de 25 mil personas en los distritos de Tonosí, Macaracas y Las Tablas, se encuentran ligados directa o indirectamente con este tema de minera Cerro Quema.

domingo, 12 de febrero de 2012

Isla Iguana, un paraíso de la provincia de Los Santos

Panamá es un paraje lleno de espectaculares paisajes que entrelazan la cultura y lo ecológico, representan uno de los mayores tesoros de esta tierra del istmo centroamericano.

En cada rincón de la república existe algo bueno que descubrir; un paraíso que visitar, hermosas estampas costumbristas y tradicionales que deslumbran a propios y visitantes.

Verdaderamente que este país representa una de las más atractivas escenas de la América morena, en una fiel mezcla de lo folclórico y lo natural.

Bellos parajes que invitan a quedarse y disfrutar de la tierra panameña, imágenes como postales emergidas de la cultura y de la tierra misma, presentan lo más diáfano y hermoso de Panamá.
En la provincia de Los Santos, específicamente en el distrito de Pedasí, tierra próspera y rodeada por las aguas del Pacífico, se encuentra uno de esos paraísos que evocan lo celestial y lo bendecido de nuestro país.

Un paraíso natural famoso por su nombre y sorprendente por sus paisajes. Isla Iguana, un refugio de vida silvestre, una joya de la naturaleza.

Esta perla del Pacífico se encuentra a unos siete kilómetros de las costas de Pedasí, por lo que el recorrido en lancha es de unos 15 minutos.
La isla debe su nombre al famoso reptil que habita en estas tierras, y es que al llegar a este sector rodeado de cristalinas aguas azules, casi siempre se encuentra uno con una iguana, ya sea verde o negra.

Este pedazo de cielo en las aguas de Panamá también posee un arrecife de coral de más de 15 hectáreas y que data de hace cuatro mil 800 años, más de 500 especies de peces y algunas clases de aves como las tijeretas, los pájaros bobos y los pelícanos.
Es importante indicar que en el caso de las tijeretas, Isla Iguana tiene la mayor colonia de esta aves en el Océano Pacífico con más de cinco mil fragatas.

Isla Iguana se ha convertido en un verdadero punto de atracción turística en las últimas décadas, pues tanto nacionales como extranjeros llegan a este paraíso para tener un bello encuentro con la naturaleza, respirar aire puro, conocer más de la flora de la región y, claro está, para darse una buena sumergida en sus cristalinas aguas.
Las autoridades del Ambiente y de Turismo redoblan esfuerzos para que se preserve esta isla como un templo de la naturaleza en la provincia de Los Santos.

Víctor Soriano, de la Autoridad de Turismo de Panamá, indicó que ya la institución está trabajando para la construcción de una infraestructura apta para las personas que lleguen a visitar el lugar, de manera que se le pueda dar mayor información sobre las bondades de este maravilloso paraje.

Mientras tanto, funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente siguen con su labor de resguardar todo el perímetro de la isla para evitar que se atente contra algún animal o contra la flora.
Isla Iguana también resguarda en su manto natural más de 400 hectáreas de manglar, por lo que la flora en sus verdes intensos hace una hermosa combinación con las azules aguas que rodean esta exuberante estancia de la naturaleza.

La Isla Iguana fue declarada como Refugio de Vida Silvestre en 1980 a través de un acuerdo municipal, en conjunto con el Consejo Internacional de Protección de las Aves y otras organizaciones internacionales.

Lo cierto es que este paraíso de 53 hectáreas, rodeado por las aguas del Océano Pacífico, representa uno de los bastiones naturales y turísticos de la República de Panamá en la actualidad, donde cerca de un pueblo lleno de tradiciones y costumbres como Pedasí, es posible admirar uno de los espectáculos ambientales más hermosos de la región.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Remenbranzas del Festival Guarareño

A través de las décadas y de cada año que Guararé, celebra con orgullo la fiesta más emblemática del folclor, han nacido historias e hitos de hermosas mujeres que quedaron inmortalizadas como reinas del grandioso festival. Cada una de esas soberanas, en su año fue especial y será recordada como embajadora del folclor, de la fiesta de nuestras costumbres y tradiciones.

Cada musa, inspiradora flor que motivaba a los trovadores a cantarles décimas acompañados de la magistral e imponente figura de la mejorana, acentuaron con su baile y donaire y con el atavió orgulloso de la fastuosa pollera, cada festival que ha transcurrido en los anales de la historia de la identidad panameña.

Corría el año de 1994, cuando Guararé se preparaba para el Cuadragésimo Cuarto Festival Nacional de la Mejorana, cuando en medio de los famosos escrutinios, otra reina nacía para la historia de la fiesta del folclor: Arcenia Maray Espino Vargas, hija del pueblo de Guararé, criada en el popular Barrio de El Jobo y de descendencia tonosieña, fue victoriosa en la contienda y se convertía en la reina del festival guarareño.

Si hay que destacar un punto inigualble de esta fiesta, fue la algría de la reina, y de su pueblo pues fue un festival lleno de mucho colorido y donde se evidenciaron las más autenticas tradiciones de la campiña santeña. Arcenia Iera, engalanó con su belleza, donaire, humildad y alegría, cada noche de farra folclórica, acompañada de inmensas y enardecidas tunas y del aquel famoso Conjunto Folclórico de El Jobo, demostró el orgullo de ser guarareños y de la honra por nuestras antiquísimas costumbres; fueron únicas e inolvidables estampas que evocaban las más altruistas memorias de la tradición panameña, pigmentadas por el son de la mejorana, el sonido de los morteros y las picantes coplas de caja y tambor.

Hija meritoria de su pueblo, supo llevar con honor y orgullo la diadema del festival folclórico más importante de la república, destellando con su sonrisa y carisma a las miles de personas que abarrotaron el pueblo de Guararé para ese año. Desde su coronación, hasta el imponente desfile de carretas, y la gallota, fue una reina que dio todo para que su pueblo y el cuadragésimo cuarto festival fueran sinónimo de éxito pero sobretodo de amor al folclor y de resguardo de las más auténticas tradiciones.

Recordar es vivir, loor a Su Majestad Arcenia Espino, otra reina recordada del Festival de la Mejorana, que con amor orgullo y respeto dejó en alto, el nombre de Guararé y ratificó que la cultura santeña es parte fundamental del desarrollo cultural y de la identidad del Istmo de Panamá.